El meollo trágico de la vida de Anna Karenina, de L. Tolstoi

“[…] Hay dos personas en este mundo a quienes quiero más que a mí misma, Seriozha y Alekséi. La verdad es que no sabría decir a cuál de los dos quiero más. […] Sólo quiero a esas dos personas (NOTA: sus dos hijos, cada uno de padre distinto), y una excluye a la otra. No puedo unirlos, y eso es lo único que necesito. Si no puedo conseguirlo, todo lo demás me da igual. Todo, todo. Esa situación acabará de cualquier manera. Por eso no puedo ni quiero hablar más de ella” (6ª Parte, cap. XXIV). En esas líneas se recoge lo específicamente trágico de Karenina. Lo trágico acontece cuando se plantea una situación muy específica, a saber, aporética, irresoluble. Una encrucijada que consiste en la imposibilidad de una reconciliación de lo puesto en pugna, de lo que está enfrentado. En las palabras citadas se anticipa el final de la novela, que no hay que entenderlo como una solución al dilema, sino más bien como la evidencia de la imposibilidad de toda resolución. Esto es lo trágico en Anna Karenina, y no la relación amorosa-romántica que tiene con su amante, el príncipe Vronski. Y acotando con claridad lo trágico en Karenina, nos permite situarla en la gran tradición de la literatura trágica (las tragedias griegas, El Quijote de Cervantes, las tragedias de Shakespeare, etc).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s